La motivación en el trabajo

motivación laboral

LA IMPORTANCIA DE LA MOTIVACIÓN EN EL TRABAJO

Uno de los mayores problemas con el que se puede encontrar una empresa es la falta de motivación laboral. Los motivos de un trabajador para llegar a esa situación pueden ser diversos: la rutina, el estancamiento profesional, la mala comunicación con el equipo,…

La desmotivación suele traducirse en un menor rendimiento, lo cual hace que la empresa sea menos productiva. No se crean nuevos proyectos, nuevas ideas y se llegan a perder los objetivos empresariales. Unos trabajadores sin motivación no van a dar lo mejor de sí mismos y esto va a repercutir negativamente en la productividad del negocio.

PERO, ¿EN QUÉ CONSISTE LA MOTIVACIÓN LABORAL?

Podemos llamar motivación dentro de la empresa a la capacidad de ésta para mantener constante estímulo positivo sobre sus empleados en relación al trabajo que éstos realizan en la compañía. Es esencial que ambos sean conscientes de que tienen los mismos objetivos y, para lograrlo, la empresa ha de saber qué metas tiene el trabajador como profesional y emplear sus recursos en esa dirección para emparejarlas con las empresariales.

La motivación laboral, pues, no depende exclusivamente del empleado, sino también de la empresa para la que trabaja. Conseguir el bienestar laboral es la clave para obtener el mayor rendimiento profesional pero no todas las empresas hacen lo suficiente para lograrlo y provoca que el trabajador no se sienta bien tratado, provocando casos de estrés y depresión.

A la hora de restablecer la motivación laboral, las empresas disponen de diferentes recursos que pueden ser realmente útiles, entre las que destacamos las siguientes.

CLAVES PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN EN LA EMPRESA

ASEGURAR LA ADECUACIÓN DE LOS EMPLEADOS

Ya incluso antes de la contratación, hay que tener claro que la persona seleccionada está preparada para el puesto y si se va a sentir cómoda en él. En los procesos de selección, además de la experiencia y la formación, los reclutadores deben tener en cuenta otros aspectos como los valores de los candidatos, sus objetivos y sus expectativas. Un trabajador que no está capacitado o ilusionado con el puesto que va a ocupar, se va a desmotivar.

Cuando se trata de nuevos empleados, es muy importante que se sientan parte de la empresa ya desde un primer momento. La integración del personal en el equipo es primordial para que la comunicación fluya, el buen ambiente se contagie y con ello las ganas de ir a trabajar todos los días.

CUIDADO DEL AMBIENTE FÍSICO DE TRABAJO

Ya habíamos mencionado en anteriores post de la importancia de unas buenas condiciones de trabajo, que promocionen la salud y el bienestar, son indispensables para que el trabajador esté motivado. Cuando las jornadas laborales son extensas, el lugar de trabajo se convierte en un segundo hogar, por lo que es importante disponer de instalaciones confortables y acogedoras, con espacios limpios y luminosos.

La empresa debe asegurarse de que los empleados tengan las herramientas adecuadas para trabajar (por ejemplo, un software adecuado), así como zonas de descanso con áreas para comer, microondas, cafetera,…. Nadie quiere pasarse horas peleándose con un ordenador defectuoso o no poder descansar por no tener un sitio adecuado donde hacerlo. Una oficina bien acondicionada y unas buenas herramientas de trabajo lo hacen todo mucho más sencillo.

CREAR BUENAS CONDICIONES LABORALES

Se suele creer que el salario es la motivación de base, pero aunque no sea así, lo cierto es que nadie está a gusto si cobra menos de lo que merece. A veces no resultará sencillo determinar lo que es un salario justo, porque es algo que dependerá de diferentes factores, pero conceder a la plantilla salarios con los que se sientan bien remunerados y valorados, así como instaurar otros beneficios que mejoren sus condiciones laborales (dietas, cheques para la guardería, etc), será un buen medidor de la satisfacción de los trabajadores.

INCENTIVOS Y DESARROLLO PROFESIONAL

Además de un salario justo, los incentivos pueden suponer también un empuje extra. Hay muchos tipos distintos: pagas extra, complementos salariales en función de objetivos y estímulos no monetarios, como premiar con viajes, días libres, etc. Lo principal es que los trabajadores sepan que hay premios, ventajas y retribuciones por su buen desempeño, y que sean relevantes para ellos.
Aunque pudiera sonar infantil, nos hace ilusión tener beneficios o premios por el trabajo bien hecho. Es el orgullo del reconocimiento y tiene un carácter especial cuando además supone la promoción interna de los trabajadores. Cuando estos sistemas funcionan correctamente, los trabajadores se esforzarán por dar lo mejor de sí y escalar posiciones en la estructura corporativa.

FAVORECER EL TRABAJO EN EQUIPO

Ya hemos hecho hincapié en lo imprescindible tener equipos de trabajo en los que predomine el diálogo y la comunicación fluida. El buen ambiente genera apego, bienestar, y por supuesto, motivación. Sentirse parte de un equipo bien cohesionado, donde todos se sienten valorados y escuchados supone un impulso extra para lograr objetivos.

Uno de los métodos más utilizados para mejorar la motivación de los trabajadores de una empresa es a través de cursos proporcionados por profesionales externos. El coaching adaptado a la empresa ofrece un gran número de beneficios, como la creación de un plan personalizado que ayuda al desarrollo personal de cada uno de los trabajadores, el liderazgo empresarial de los directivos o la comunicación de los equipos de trabajo. Si tienes alguna duda sobre cómo lograrlo en tu empresa, no dudes en preguntarnos y te informaremos de todas las ventajas que ofrecemos para lograr la mayor productividad en tu negocio.